Si es que parece que fue ayer cuando, temblorosa, cogía entre mis manos el "Mis recetas favoritas", de Karlos Arguiñano, y empezaba a currarme los hermosos flamenquines.Desde aquel momento han pasado tantas cosas que, puestos a enumerar seguramente olvidaría un 50%. Desde el principio más principioso conté con el apoyo de mi profesor por aquel entonces, que tanto me ayudó a tirar para alante en los momentos de mierda, Maren, con Selene, Mapache Feliz, Maider, Aaron... Ellos fueron los primeros, hasta que, un día como hoy, registramos 48 seguidores en el blog, casi casi 10mil visitas, un montón de amigos en facebook, tuenti y twiter que nos apoyan y siguen, patrocinadores y una innumerable lista de cosas que hemos aprendido.
Con este blog, en un año, (dentro de dos o tres diremos que menuda bobada), hemos llorado cual cupcakes, hemos reído sin marihuana y hemos querido suicidarnos. Hasta el punto de que, lamentablemente, hace un par de semanas, decidí bajarme del tren. Lo habeis leído bien, decidí cerrar Diano´s Cook. Por vivencias y situaciones muy desagradables, que tampoco es plan de ponerse a comentar, llegué a la conclusión de que había tomado un camino que no era el adecuado, al que me había dejado llevar, y que ésto había acabado. Pero tras mucho pensar, decidí que, después de todo el trabajo que me había costado, de cómo había luchado por y para Diano´s Cook, sería una puñalada para mi misma dejarlo ahora.
Asi que ésto es asi, tantas veces abajo, tan pocas arriba, como dice Onassis Luciano... Pero por las veces que estás arriba, merece la pena secarte los mocorros verdes y las lágrimas cada dos por tres, ahora lo se.
Merece la pena por la gente que encuentras en el camino, los que dicen que te ayudarán y o hacen, y quienes te mienten como bellacos. Aprendes. Aprendes a caminar solo y acompañado, como se tercie, como te dejen y sobre todo, como te dejes tu.Al final el éxito al que aspiro es que a mi me guste lo que hago. Ya que aqui nadie puede comer lo que yo como, no espero que digais "qué rico!!".
Podrá tener mejor o peor pinta, éso solo lo sabré yo... Así que el día que me sonría en el espejo y me diga: éste es el plato, entonces habré triunfado, ni antes ni después.
Hace bien poco me preguntaron en un casting para un concurso cuáles eran mis cocineros favoritos. Les contesté que Fernando Canales, Paul Ibarra, Alberto Chicote, Jose Luis Estevan y Alejandro Perez.
Recuerdo que se me quedaron mirando como las vacas al tren porque no conocían a nadie. Supongo que esperarían que les dijera a Adriá, al gafudo floral y a Arzak, a los cuales respeto un montón (solo al primero y al último, claro xD) pero sintiendolo mucho... No xD
Esta andadura me ha hecho darme cuenta de que a los famosos, casi todos, se les va el pinzamen y pasan de ti como de la mierda, hablando en plata, les da igual que les comas el rabo, porque están acostumbrados.
La única manera de llamar su atención es escupiéndoles, que algo les siente mal, para que digan... "Oye niñata, de qué vas", y se fijen en ti. Es la realidad. Es penoso, pero es así.
Me he llevado muchas desilusiones, la más notoria, con Arguiñano.
Pero si algo puedo agradecer a esta vivencia es que ahora sé bien que tengo que recordar siempre, llegue o no arriba con ellos, cómo empecé, que era una mierdas a la que no le salían los bizcochos rellenos de líquido, que me mangaba unos disgustos enormes si se me quemaba una croqueta y que una vez, en mitad de un servicio, tiré todos los platos contra la mesa y grité llorando que no podía más, que estaba en la mierda. Recuerdo que entonces mi amigo y compañero Omar, otra persona de las más importantes para mi en aquella cocina, me agarró para tranquilizarme, mientras Bruno, mi jefe, me decía que si era tonta, que estaba empezando, ni siquiera estaba trabajando, que si creía que éso se aprendía en dos días. Lo recuerdo como uno de los días más importantes en Kikara.Recordaré siempre éso, porque si no me convertiré en la misma mierda que ésos de los que tanto me quejo... Y personas que ni siquiera son cocineros y van de superguays, como si pintaran algo en algún sitio... Disculpadme los que os deis por aludidos, pero por algo será...
Todos aquellos cocineros que me aupais a seguir, Fernando, Rafa, Alejandro, Aritz, Miguel Angel... Los que seguís en las sombras... No sabeis cómo os agradezco que esteis ahí. Sois muy importantes. Cada seguidor, cada palabra de ánimo, cada persona que está ahí detrás de estas líneas, leyendo como cada día... Gracias, este cumpleaño no sería tan importante si vosotros no estuvieseis ahí..























Lo que empezó siendo un barullo de cosas en mi cabeza, ha acabado en un paisaje apacible y tierno en un plato. Lo miro y me inspira la tranquilidad que desde luego no tengo. Asi pues, los ositos son bizcochos de chocolate con un toque de picante que contrasta muy bien con todo lo dulce del plato. Por otra parte tenemos el velo que chocolate crujiente, que pretendía que me saliese, pero ha acabado siendo una gelatina normal y corriente. Y es que la primera vez que intenté hacer una gelatina con cobertura y leche, me quedó un churro infame, o al menos no quedó lo que esperaba, pero basta que quieras hacerlo mal para que te salga bien, mientras lo que quieres hacer bien te sale mal y Pablito clavó un clavito... ¿Qué clavito clavó Pablito? pues nadie lo sabe xD






