miércoles, 4 de mayo de 2011

Flan de coco y leche en polvo con galletas, granizado de cuajada de cacao y frambuesas y crujiente de caramelo de anis


Este postre fue el resultado de una tormenta. De un día mierdoso. De echar de menos la cocina con presentación, de dejar la boca abierta.

Quizá no lleve haba tonka, quizá no sea un cupcake, pero a mi me dejó la boca abierta y babeante, y eso es lo que importa.

Y no solo de presentación, ya que lo que importa es el sabor, finalmente. Y la conjunción de sabores y texturas era perfecta.

El frescor del granizado, que se desmoronaba y deshacía en la boca, la galleta crujiente y la que estaba empapada en el liquidillo del flan... La textura del flan, el crujiente extremo del caramelo, la frambuesa, llena de jugo... Se me hace aun la boca agua, de verdad.

Además, el mérito que tiene este plato es que lo hice rápidamente y el flan lo hice usando leche en polvo y caldo de anis, lo que hizo completamente improbable que saliese algo comestible... Pero ocurrió le milagro, aun no se por qué.

Lo que me replanteo ahora es... ¿Soy cocinera o pastelera? Los platos que mejor me salen presentados son los postres... También porque es más fácil supongo, que ésos los uso un poco para merendar o asi y lo otro necesito más cantidad pero... No se, vuelven mis fantasmas pasteleros... Socorro.

martes, 3 de mayo de 2011

Pizza casera de champiñones y bacon

Llevaba mucho tiempo con ganas de pizza y, mientras sonaba la banda sonora de ghost, no pude evitar dejarme embaucar por la imagen de mi acompañante amasando la base, con un toque de naranja, como a nosotros nos gusta.

Mientras, yo preparaba un maravilloso tomate de los que antes me hacían vomitar como si no hubiese mañana. Tomate triturado, cebolla cortada en brunoise grande y frita, albahaca, orégano, sal, azúcar... Y a reducir. Oye, qué rico, con esa masa anaranjada, los champis, el quesito, el bacon, alimento que odio, y esa estupenda compañía que se agradece en momentos pizzeros.

Con una buena peli de fondo y una agradable copa de champaña...
No hay quien se lo crea, lo siento, de hecho seguramente me imaginé todo éso y estaba sola, sentada en el sofá, en pijama roto y malholiente viendo porno de homicidas y llorando a moco tendido... Quién sabe...

Supongo que sólo él lo sabe... Disculpadme, pero estoy escuchando la música de ghost y más, en plan romántico, y me acaramelo... Pobre yo...

lunes, 2 de mayo de 2011

Pechuga de pollo rellena con tomate y queso

Un día te levantas por la tarde (empezamos bien), pon que sean las 12 de la tarde y te dices... Dios mío, ¿qué hago para comer?

Lo primero que se te ocurre es comer carne (creo que en este blog, como mucho habrá tres recetas de pescado, ya lo siento pero no soy multimillonaria, y la carne me resulta más versátil), así que vas al mercado a ver a tu amigo Chuchi, y recuerdas que no tiene pollo, lo que te hace retroceder gritando, ya que, bajo las influencias de tu buen amigo Jandro, decides hacer pechuga rellena, dime tu por qué.
¿Por qué? Por la influencia de Jandro, os lo acabo de decir.

Pues él te la suelta. Te dice... Rellena una pechuga... Hola Diano, quiero jugar a un juego. Bajo tu mano tienes una pechuga de pollo, tienes media hora para rellenarla, cocinarla y hacer una salsa, porque tengo hambre y sino voy a devorarte.

Así que cojo un par de tomates, unas lonchas de queso, relleno con rodajitas las pechugas, las meto en papel de aluminio, y al horno. Me olvido.

¿Y la salsita? ¡De miel y naranja! Suave, un poco dulce... Potente en sabor... ¡Y a comer!

Me ha quedado el post más soso del mundo, así que aprovecho para contaros mis disputas con la pollera del barrio (entre pollera y disputa, tela si me entendéis mal...).
Hablando de entender... ¿Qué es para vosotros una pechuga? Quiero decir, vosotros cogéis un pollo y sacáis dos muslos y ¿cuántas pechugas?.
Es decir, yo tengo dos piernas y dos tetas, luego un pollo tendrá dos muslos y dos pechugas... Pues no, según la pollera, cada pollo tiene una pechuga y si quieres solo un trozo, es media.
Tooodos los días acabo gritándola y tirándola pechugas y muslos a la cara, tengo que dejar de hacerlo.

Hay opiniones de todo tipo, he hecho una encuesta en FB y me han contestado mi primo y un amigo, de ahí saco absolutamente nada, pero yo voy a otras tiendas, pido una pechuga, y me dan una teta pollil, no dos... No se, estoy confusa... Creo que necesito ir a dormir... ¿Que son las 12? Si, pero tengo que ir a dormir igual igual