lunes, 16 de enero de 2012

El renacimiento del pollo fénix

 Ya lo adelantaba en facebook, iba a volver.
Hace no mucho, recibí un comentario que no me dejó indiferente. En él decía que siempre me estaba quejando, que de una hoja en blanco, solo veía el punto negro de una esquina. Es cierto. 


Dios sabe que estoy intentando cambiar cada día. Los recientes acontecimientos, dejar Ramses de repente, conseguir entrar a trabajar con Alberto Chicote y concursar para Madrid Fusión, han hecho que mi vida de un vuelco increíble. Tanto en mi vida personal como en la laboral, no doy pie con bolo. Vago de un lado a otro sin rumbo, aunque en realidad lo conozco perfectamente, parece que no quiero seguirlo porque tengo miedo. Nada nuevo bajo el sol.


Este año me plantee varios propósitos que he ido cumpliendo (y éso que acabamos de empezar). Solo me falta dejar de perder el tiempo. Hay una cosa en la que he reparado mil veces, pero lo he dejado correr. Dedicarse a la única cosa en el mundo que te permite desconectar de éste es muy arriesgado. Recuerdo la frase que yo misma recité hace un año... Qué hacer cuando el enemigo está DENTRO... No hay enemigos, solo yo, pero aun no he podido derrotarme...


Y con el tema pollil solo repetiré lo que ya he puesto en facebook:

Con este nuevo plato, un churrón verbenero, iniciamos de nuevo la trayectoria de Diano´s Cook bajo la petición de la seguidora más aférrima.
Se llama el renacimiento del pollo fénix. Simboliza un cacho pollo con lo que intenta ser el arbol en el que está el nido y los huevos de los que nace.
En fin, mejoraré en cuanto tenga humor para ello. Mientras, aun asi, la cocina seguirá siendo mi fuerte acorazado, como siempre...


Se que a lo mejor mi vuelta venía con muchas expectativas. Para mi ésto no es suficiente, pero dadme la oportunidad de empezar suave. Prometo no decepcionarme...

jueves, 1 de diciembre de 2011

Whisky Festival, Sala Shoko, Madrid

Como ya es habitual (aunque nos hemos tomado unas pequeñas vacaciones forzadas) en Diano´s Cook, os contamos un poquito sobre la presencia de gastronomía en eventos específicos.
En este caso, lo que fue el festival del Whisky, como ya lo hiciéramos con el de ginebra.

En primer lugar, un gran saludo al "portero" del evento, que nos hizo empezar el día "de mala uva".
Es el mismísimo organizador del evento el que decide invitarte a éste, bajo petición de que confirmes. Lo haces, e imprimes la entrada que te envía.
Entonces, llegas a la puerta de la Sala Shoko, conocidísima en Madrid por la sección juvenil, y le dices al puerta tu nombre y apellidos. Te mira con cara de superioridad y te dice: "No estas en la lista."
... "Vaya", piensas. "Éso sí que es curioso". "Verás, tengo una invitación", dices enseñándola.
"Ah, no sirve, es que tiene que estar en cartulina"
"¿Perdón? (encaminémoslo de otro modo). Me ha invitado X, ¿está por aquí?"
"Em, um... Si, pero..."
"¿Le puedes pedir que salga?"
"Uy no, éso es imposible, seguro que está liadísimo. ¿Por qué no mejor le llama usted misma por teléfono?"
"Efectivamente, no te preocupes, que ahora sale a buscarme."

Dos minutos después, el equipo Diano´s Cook puede entrar, tras lanzarle una "invitación en cartulina" a la mesa y mirar con asco al simpatiquísimo hombre que nos pedía 15 Euros pese a haberle enseñado dos veces la invitación y reiterarle que nos había invitado el organizador y que éramos profesionales.

Aun asi, y pese a que cada una de las veces que intentamos hacer las cosas bien y vamos con ilusión, algo acaba saliendo fatídicamente, entramos con una sonrisa. Si no lo hubiéramos conseguido, habríamos quemado el local.
Prosiguiendo con el tema a tratar, la verdad es que esperábamos más cantidad de puestos, ya que para nosotros "todo es poco" y nos gusta indagar en cada tema todo lo que se pueda.

Probando por un lado y por otro whiskys de diferentes antigüedades, aprovechamos para saludar a nuestros amigos de The Cocktail Room, a Michel de Le Cabrera, a Miguel de Belmondo y a Fernando de Merimee.
También pudimos ver por alli a Roberto Serrano que iba más rápido que el correcaminos.
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Y fue entonces cuando, un puesto nos llamó particularmente la atención; el único que tenía algo diferente al resto. En la insignia que pudimos ver entre tanta gente, leímos "Nunos".

Dado nuestro afán por la pastelería, pusimos el codo en su stan y no quisimos volver a levantarlo.
Savarina de chocolate
emborrachada con whisky al gusto.
Esta pastelería tan emblemática de Madrid y cuyo cabecilla es José Fernandez (al que, por cierto, aun no conocía), nos brindaba la oportunidad de probar unos maridajes muy interesantes de whisky con chocolate.

Savarina y una cobertura propia de 74%,
que nos llamó especialmente la atención.
Primero decir que tuvimos que esperar un rato para saber qué tenían por alli, ya que era uno de los stans más llenos de toda la sala; pero nos sorprendió grátamente que la mujer que estaba al frente, Puerto Díaz, también de la pastelería, tuviese la consideración de pedirnos que esperásemos un segundo, llamándome por mi nombre, lo cual me dejó a cuadros ya que no me conoce ni mi madre (creí).
Después de la conmoción inicial, desveló que me conocía por facebook, y acto seguido me explicó cada uno de los maridajes con chocolate, los cuales podéis leer en los pies de foto (lástima que no podáis probarlos si no fuisteis).
Fue entonces cuando nombró al famoso pastelero y oí otro "Hola Diana" por mi flanco izquierdo, el cual tenía desatendido, y fue al girarme cuando encontré frente a mi nariz al mismísimo Jose Fernandez.
No podíamos perder la oportunidad de preguntarle en qué anda metido últimamente, y sobre todo, ¡SI DA CURSOS DE PASTELERÍA!.
Puede que los de en breves, lo cual nos satisfizo mucho.

Bombones de chocolate al anís, con frutos secos
y gelatina de whisky.
Asi, podemos concluir que, desde luego, mereció la pena el evento, aunque solo sea por probar las aortaciones de Nunos, ver las virguerías de una chica experta en decoración frutal (Fruit Art) y probar más de un whisky "más viejo que yo"






Chupachups de chocolate
rellenos de whisky líquido puro.

sábado, 1 de octubre de 2011

Maltratadores escondidos tras un "¿me perdonas?"

Muchas veces lo hemos vivido. Una persona pierde los nervios, sale su verdadero yo, el cual trata de esconder en situaciones normales, y hace cosas que no están dentro de lo catalogado como "bien visto" por la sociedad.
En seguida pone cara de pena y te pide perdón. ¿Lo siente? No.

Maltratadores. Hoy día parece que están en todas partes. ¿Es cierto? Quizá es que ahora sabemos diferenciarlos, y por supuesto hay grados.

Me costará muchos de mis seguidores el decir ésto, pero siempre he estado un poco en contra del exagerado victimismo de las personas maltratadas. Van vagando por la vida como si ya no les quedara nada, como si con su maltratador se hubiese marchado todo.
Y éso suponiendo que hayan dado el paso de huir de él. Señoras y señores, ¿por qué aguantan una situación que odian durante tanto tiempo? No contesten que cada uno se responda. El miedo es el peor aliado. Más vale salir de alli, plantar cara al problema de una vez.

Siempre lo he dicho, y las pocas personas que lo han intentado, saben que es cierto. La primera persona que intente ponerme una mano encima o trate de vejarme de algun modo, puede huir del pais, porque está muerto.
Creereis que es un envalentamiento y que tendría que verme en la situación. Yo ya he vivido esa situación. Y no solo una vez. Por éso se a quién me enfrento, su perfil, y cómo tratarlos.

Hace no mucho me crucé con otro de estos encantadores seres.

Mi sujeto de estudio número dos, un director de restaurante calvo y barrigudo que come por ansiedad y a la vez trata de conservar la línea. No está a gusto con la imagen que cada día le devuelve el espejo. Su inclinación sexual hace todo más dificil. No está a gusto con el trabajo que tiene porque piensa que, por ser quien es, todo el mundo debe respetarle por muy insensato que sea lo que dice.
Y ahí es donde entra la persona 2, que no lo hace.

Conversando pues con un compañero, se llegó a la conclusión de que el perfil descrito era el que más encajaba con el sujeto y aunque a continuación solo narraré uno de los casos, el que más descubrió el pastel, hubo otros tantos que lo confirman. Quizá este fue el más fuerte de todos.


SITUACIÓN:
El tercer personaje (3), que sigue en grado de responsabilidad al sujeto de estudio y  que comparte un vínculo "especial" con la persona que vivió la historia (2), entra en la cocina con el sujeto de estudio numero dos, al cual calificaremos de 1 en el diálogo.
- 1: Eres un gilipollas, estoy harto de ti, ya no te aguanto más (a gritos, entran los dos y se paran en la cocina, sin hacer nada más que discutir)
- 3: Que a mi no me tienes que contar nada, pero ¿qué cojones?
- 2: No vengáis a la cocina a discutir, por favor. Marcháos.
- 1: (tras un silencio un tanto violento, ya que 1 y 3 miran a 2 con odio, 3 desaparece y 1 se acerca peligrosamente a 2) ¿¡Perdona!?
- 2: Que no vengáis a la cocina a discutir, POR FAVOR.

- 1: ¿¡PERDONA!? (cada vez se acerca más, en señal de amenaza)
- 2: Te he pedido por favor que no entres en la cocina a discutir.
- 1: (gritando, cada vez más cercca) Pero bueno, es que es la ostia, yo entro a discutir donde me da la gana, ¡soy el director! (primer signo de debilidad, recordar quién es y la razón por la que supuestamente puede hacer lo que se le antoje)
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- 3: ¿Qué ha pasado? ¿Qué te ha dicho 1?
- 1: Símplemente le he pedido que no discutais aqui, porque me pone muy nervioso e intento trabajar. Se ha encolerizado y acercado tanto a mi que he llegado a pensar que iba a pegarme.
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- 1: Oye, disculpa por lo de antes, he perdido un poco los nervios (signo más evidente de su complejo de inferioridad)

FINAL:
Durante años, has pensado que tu puesto de trabajo, de elevado rango, iba a llenar el vacío que sientes porque no te aprecias.
Probablemente, una infancia turbulenta, muchas burlas por parte de tus compañeros o haber sido maltratado en el pasado, ha hecho que ahora tu seas el maltratador.
Te sales de tus casillas cada vez que alguien no cumple una orden tuya o pone en duda algo de lo que dices.
En general, estas tan inseguro de lo que tu mismo dices y piensas, que lo reflejas en tus palabras, las cuales tratas de disimular con un tono de voz firme y alto.

Ahora que alguien ha decidido plantarte cara y has visto que esa pose no te sirve, ¿comenzarás a controlar tus instintos más primarios... o... continuarás siendo la persona deleznable que hoy eres? Tu decides...

"Cuando estaba en el colegio y la gente se metía conmigo por no tener pelo, mi madre me dijo... Cuantos más tacos utilices y más grites, más mostrarás que les tienes miedo y estás dolido. Mírales fíjamente, baja el tono, y diles lo que tengas que decir de una manera pausada y tranquila, como si no estuvieses alterado. Si luego tienes que romper una pared del baño de un puñetazo, hazlo, pero que ellos no lo vean." La primera vez que usé este consejo, alguien acabó llorando. Alguien que realmente me hizo daño.