miércoles, 13 de abril de 2011

Menú reconciliación

Hemos decidido retrasar la segunda parte del post de Frutas Manuela para mostraros lo que hemos comido hoy, el menú completo.

Tanto Ernestino como yo estamos pasando por un momento un poco duro, asi que hemos decidido hacer un break en nuestras ajetreadas vidas para pensar y recapacitar antes de que sea tarde y cometamos un error. De aquí ha salido la idea de elaborar un menú especial de reconciliación, que es el siguiente:
Como aperitivo hemos servido  un ravioli de alga wakame relleno de medusa y cubierto con salsa de yogur y miso, seguido de una apetitosa cucharilla de espagueti de mar con medusa y detalle de mejillón bañado en salsa de chipi.
De plato fuerte y principal, éste exquisito plato, que nos hemos sacado de la manga: llevábamos tiempo buscando espliego, y ayer no solo encontramos éso, si no que además nos llevamos eucalipto. El plato no es más que albóndigas, con salsa de whisky aromatizado con eucalipto y arroz venere.
Para terminar, unas torrijillas de chocolate y naranja cuya elaboración jamás os diré porque es para participar en un concurso. Si alguien me roba la idea está condenado a morir a manos de mi cuchillo poco afilado (el que se me llevó medio dedo)

Finalizado ésto, hemos continuado hablando un buen rato sobre la dirección que va a tomar ésto después de un año, todas las variaciones que ha tenido y si queremos seguir con el proyecto o no. La verdad es que están siendo momentos de decisiones muy importantes y, sobre todo, duras. Pero saldremos de ésta, seguro, como lo hemos hecho hasta ahora.

Al menos tenemos una cosa clara: hay un nuevo sueño por el que luchar a muerte, y éso va a ser lo que nos guíe ahora. Que lo consigamos o no... sólo depende de él...

martes, 12 de abril de 2011

Frutas Manuela, Uribarri, Bilbao (I)

Es muy fácil criticar a otra persona y/o su trabajo sin ponerse en su pellejo. 

Hoy nos ponemos en el pellejillo de Manuela Gómez Salado, o, en otros términos, una mujer emprendedora. Es una historia tan interesante la suya, que vamos a dedicarle dos posts, para que podamos contaros todo lo que hace falta saber sobre este encanto de persona.

Puede que os suene más de Frutas Manuela, cuyas dos tiendas se erigen en el bilbaíno distrito de Uribarri

SU DÍA A DÍA
Cada mañana abre el ojo a las 4 am. Muchos os preguntareis si esa hora existe realmente o son los padres, como Papá Noel, pero desde ya os digo que si, es real, está en nuestros relojes.

Para una persona normal,
la compra de diez años.
Para Manuela, la de hoy.
Ni corta ni perezosa se hace con el volante de su camión y para las cinco está llegando a Mercabilbao, lo cual consiste en, como bien habeis supuesto todos los no-bilbainos que me leeis (mi madre) el mercado central de Bilbao. Se que era una conclusión a la que se llega tras mucho esfuerzo y tras mucho pensar, pero es así.

Una vez alli, un cafetín para levantar los párpados un poco más, tipo persiana, mientras hace la "lista de la compra", como ella misma lo llama. Comparemos la suya con la mía: 
1 naranja frente a 20 cajas de naranjas
"un par de manzanas" frente a 10 cajas de manzanas

Una vez acabada la lista, se pone manos a la obra: el arte del regateo es indiscutible. Tras 14 años de andadura, pasea por los pabellones con una soltura que asusta, mientras yo la sigo preguntándome qué pasaría si élla desapareciese y me quedase alli en el medio sola y desamparada. 

Hace una visión general del producto para después elegir los puestos a los que comprar: los de mejor calidad. Una cosa que me gusta en Manuela es que no la asustan los precios si la calidad es la requerida: mejor que buena. Prueba los productos, habla con los proveedores... Éllos ya saben que a ella no van a tomarla el pelo, y que la tienen que dar el mejor producto si no quieren tragárselo con o sin patatas.

Transforma las frutas en decoración
en un abrir y cerrar de ojos
Caja tras caja, revisa la fruta que va a comprar para cerciorarse de que lo que va a vender es lo mejor, y asi es. 
Para demostrarlo, no tiene ningú reparo en dar a probar a sus clientes la fruta que tiene, ya que está segura de su calidad, y yo lo avalo.

¿Que un tomate es "insaboro"? (Me gusta dar patadas al diccionario) ¿o insípido?, pues se lo escupe en la cara al proveedor... No, es mentira, pero no se lo compra. Prefiere un tomate un poco más elevado de precio, porque sabe que lo va a vender, y que, si fuese malo, lo vendería también, si, pero ¿cuántos de los clientes que lo compraran, volverían?

Una herramienta indispensable es una navaja. Amenazas con ella a los fruteros y te dan lo que quieras, y además, te sirve para probar los productos, fíjate (pero es secundario eh...)

Cuando acaba de comprar todo lo que necesita, Alfredo, su transportista, un chaval de lo más majo, se dedica a ir por los puestos cogiendo los palés y llevándolos al camión. 
Cómo tiene tan claro a dónde tiene que ir, no lo sabe nadie, pero se sospecha que es porque Manuela le deja una lista de dónde ha comprado cada cosa, junto con su cantidad.
Luego, juntos revisan lo que tienen y lo que supuestamente han comprado para evitar problemas posteriores.

Cuando está todo listo, se pone al volante de nuevo y va rumbo a Uribarri, donde reparte el género según existencias y necesidad, entre sus dos tiendas, una a cargo de Elena, y la otra al suyo.


Luego, no os creais que se sienta a limarse las uñas de los pies, porque se pone al frente de su frutería, junto a su subordinada, preparándose para la inminente masa de gente que llega a una hora tan temprana como las 10 de la mañana.

Y asi es. Ante la oleada de cosas que descubrí sobre esta buena mujer, que me dejó a cada paso más asombrada hasta llegar a la catatonia, me explicó que ella tiene algo muy claro: "para recibir, hay que dar" Y así es como ella lo hace, da lo mejor de si misma y los mejores productos al mejor precio. ¿Qué más se puede pedir?

... Continuará

lunes, 11 de abril de 2011

Cerdo al horno y a la cerveza de limón, con salsa de frambuesa (que me hace ganar la apuesta) y espaguetis de sepia

Qué carne más suave... Se deshace en la boca... ¿Lo puedo llamar mar y montaña? ¿Puedo, puedo? Como ahora todo se llama así... Será porque lleva caballa y carrillera xD

Si, si, mi querido Alejandro, que lo sepias, he ganado la apuesta. Puede que no se distinga muy bien en la foto, pero esto hace que, al segundo intento (se que todos habíais olvidado el reto, pero ya os lo recuerdo yo) haya conseguido el color de la crema de remolacha del señor David Asteinza en Zuga (la primera vez que estruvimos, antes de que esto se convirtiese en una cruzada mortal de dos bebes heridos contra nosotros...).

El temario de hoy ha sido simple: me levanto, hace un día deprimente y asqueroso y me tiro a la calle en busca de comida innovadora, o más bien algo básico para sacar otro algo innovador.

He ido a visitar a mi buen amigo Txutxi y le he dicho... Dame carne tío. Y luego me he dado cuenta de que no tenía dinero para pagarle, asi que me he prostituido, aunque prefiero no recordarlo... XD

Una vez con la carne bajo el brazo y habiéndome lavado los dientes a fondo (o bien haber robado un banco, lo que prefirais pensar...), he pillado una cerveza sin alcohol de limón de mi buen amigo Miguel el Santo (o algo así) y he metido todo al horno, del tirón.

Por otra parte un poco de leche, un cacho graso del cerdo y unas frambuesas. Trituras eso y, oye, parece que el color concuerda... Cuando quiera se lo demuestro, señor Alejandro.

Y ahora, nos pondremos a saco con la medusa antes de que intente escaparse al mar... Y con el tema torrijil... Tenemos ideas muy novedosas, y ya que se puede participar con varias recetas, ahí que la voy a petar yo :)