viernes, 15 de abril de 2011

Mi primer cupcake

Desde pequeña, culinariamente hablando, me he preguntado cómo pelotas hacían los pasteleros chachis para dejar las tartas tan súmamente bonitas, tan blancas, que daba pena comérselas (hablo de las de boda, entre otras).

En mi círculo de amigos y más bien amigas facebookianas, cada vez son más los que optan por probar suerte en el tema de cupcakes, la verdad es que haciendo auténticas obras maestras.

Ahora si, no creais que por hacerlo he cambiado de idea; parece más un objeto decorativo que algo para comer, con tanto azúcar y colorantes...
Además se ha puesto tan de moda, que es como una pesadilla... Yo ya tengo sueños recurrentes de diez cupcakes con la cara de Gideon me persiguen...

En fin, el caso es que, para facilitar las cosas, porque en internet la información que hay es churreril total, más que el resultado de mi crap-cake, he hecho lo de siempre: hacer todo sin receta, sabiéndo la textura y pinta que tiene que tener... y así ha salido jaja.


Lo primero ayer traté de hacer un "fondant" a partir de una receta de mi escuela... Un almíbar a punto de globo flojo, 113º, el cual se vuelve blanco trabajándolo a saco con una espátula. Creo que la espátula tiene que ser azul, porque si no no entiendo porqué con la mía blanca no salió xD De hecho, lejos de conseguir "fondant", he conseguido algo demasiado similar a la glucosa... Todo me ha salido del revés, tanto que he acabado llamando desesperada pidiendo ayuda, cosa que sólo se da los días de eclipse total jaja.

Los siguientes serán más bonitos, seguro, pero que se sepa que me niego a usar colorantes artificiales chungos... Lo bueno es que ésto me ha dado una idea estupenda... Oh si, ya veréis, un nuevo no es lo que parece, ya tengo tres en mente :)

2 comentarios:

  1. Ánimo Diana, te ha quedado muy bien. El esfuerzo a la larga siempre recompensa. Besitos

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